Cada palabra suya era un dardo envenenado, una negación feroz de lo que nuestros corazones gritaban en silencio. “No me malinterpretes… y-yo… te odio, Onii-chan.” Bajo el mismo techo, entre risas forzadas y miradas esquivas, Touko, mi hermana, mi tormento, habitaba cada rincón de mi existencia, negando con vehemencia el abismo de deseo que nos separaba y unía a la vez. Vivíamos una paz frágil, construida sobre el peso de un secreto inconfesable.
Pero el destino, cruel y caprichoso, desgarró el velo de nuestra realidad con una verdad que lo cambió todo: no estábamos unidos por la sangre. Esa revelación, lejos de liberarnos, desató una confesión apasionada, un torbellino de emociones contenidas que Touko, con el alma al desnudo, arrojó a mis pies. Y entonces, el tiempo se diluyó. Tres meses de una dulce agonía, de un limbo donde cada roce era una promesa y cada silencio, un grito.
Ahora, entre las brumas de un baño compartido y la promesa susurrada de una entrega total, navegamos por las aguas inciertas de un amor prohibido, donde la línea entre el deseo y la culpa se desdibuja con cada aliento. ¿Podrá este amor, nacido de la negación y forjado en el secreto, encontrar su camino a la luz? Atrévete a sumergirte en este torbellino de pasiones ocultas y descubre si el amor puede romper todas las barreras. ¡El primer capítulo te espera para desvelar el inicio de esta ardiente historia!