Summary
“Padre, me atreví a albergar deseos impuros por mi hermanastro.”
Una horrible cicatriz, dejada por aquel incendio de su infancia, quedó plasmada en su pierna.
Elia, la hija coja del abad, vivía como una sombra, rechazada por todos.
Hasta que su padre encontró a un misterioso muchacho en medio de la nieve y decidió adoptarlo.
Isaac, su deslumbrante hermanastro, irrumpió en su solitaria vida como una bendición divina.
La ferviente plegaria de Elia, que solo deseaba una “familia” capaz de amarla,
poco a poco terminó por retorcerse hasta convertirse en un anhelo prohibido dirigido hacia su hermanastro…
“Confieso el pecado de desear a mi hermanastro sin vergüenza alguna.
Juzga, Señor, a esta pecadora según Tu voluntad.”
- Capitulo 3 4 horas ago
- Capitulo 2 4 horas ago
- Capitulo 1 4 horas ago