Ian Raven reencarnó en un mundo de fantasía medieval como el hijo de un granjero. Todo indicaba que llevaría una vida insignificante, hasta que la maga Eledis reconoció en su cabello negro una señal mencionada en una profecía. Eledis lo acepta como aprendiz y lo somete a seis años de duro entrenamiento. Cuando Ian finalmente inicia su aventura como mago, descubre que aquel mundo es mucho más extraño y peligroso de lo que imaginaba.